Universidad
Politécnica de Madrid

Museo de Geología Aplicada

 

El Museo de Geología Aplicada se forma a partir de las colecciones de rocas, minerales y fósiles de la Cátedra de Geología de la Escuela de Ingenieros de Caminos de Madrid consta de más de 9.000 ejemplares. Las investigaciones de contenido museístico e histórico llevadas a cabo aseguran que se trata de una de las colecciones históricas más antiguas y completas de las escuelas de ingeniería de España. Destaca el carácter aplicado de las mismas, con una colección muy numerosa de rocas y de muestras de antiguas canteras, así como de paleontología estratigráfica.

                                                                     

Las colecciones empezaron a formarse a principios del siglo XIX como consecuencia de las entregas, además de donaciones, del Real Gabinete de Historia Natural y de la Comisión del Mapa Geológico de España. Sin embargo, el grueso de la colección se debe a la ininterrumpida labor de recolección de alumnos y profesores de esta Escuela de Caminos a lo largo de doscientos años.

 

Descripción de las colecciones

Las colecciones de rocas, minerales y fósiles de la Cátedra de Geología de la Escuela de Ingenieros de Caminos de Madrid constan de 9.128 ejemplares que se reparten en 2.471 minerales, 4.555  rocas, y 2.102 fósiles.

Se trata de una de las colecciones históricas más antiguas y completas de la Universidad Española. Destaca el carácter aplicado de la misma, con una colección muy numerosa de rocas y de muestras de antiguas canteras, así como de paleontología estratigráfica.

Como se ha dicho, las colecciones empezaron a formarse a principios del siglo XIX y, además de donaciones del Real Gabinete de Historia Natural y de la Comisión del Mapa Geológico de España, el grueso de la colección se debe a la ininterrumpida labor de recolección de alumnos y profesores de esta Escuela a lo largo de doscientos años.

Las colecciones de Paleontología se subdividen en dos grupos:

  1. Colección sistemática por grupos biológicos que comprende un total de 1.349 ejemplares.
  2. Colección de paleontología estratigráfica de “Terrenos Españoles” que comprende 440 fósiles de valor estratigráfico de nuestro país.

Las colecciones de rocas son las más numerosas, y está en consonancia con la importancia que tiene para el ingeniero el conocimiento de la petrología, ya sea para distinguir las rocas donde se van a construir obras, o para extraer materiales de construcción útiles.

Las colecciones de rocas se  subdividen a su vez en tres grupos

  1. Colección de rocas clasificadas según su origen, que consta de 3.019 ejemplares, procedentes en su inmensa mayoría de España. Han sido recopilados por los diversos profesores de la Cátedra y sus alumnos desde el siglo XIX, aunque el grueso de la colección es de principios del XX. Destaca la diversidad de rocas ornamentales o de usos constructivos. En ocasiones, junto a las muestras se acompañan los estudios petrográficos en microscopio polarizante.
  2. Colección de Krantz, que sigue también una clasificación genética. Consta de 336 ejemplares procedentes de diversos países.
  3. Las rocas formalizadas o formateadas de canteras españolas: Otro interesante subconjunto es el formado por un muestrario de unas 2.400 rocas formateadas o formalizadas en cubos, que proceden de todas las canteras españolas que había en el siglo XIX y principios del XX.

La colección de minerales consta de 2.471 ejemplares y están clasificados según un método que se adapta de manera aproximada a la historia genética de las rocas de los que los minerales suelen formar parte. Hay que tener en cuenta que todas las rocas que debe conocer el ingeniero en Ingeniería Civil, o que le interesan por sus aplicaciones en la industria, están formadas por agrupaciones de minerales, y en estas colecciones se hace énfasis en aquellos minerales esenciales que son mayoritarios en las rocas.

                                                                         

 

Por último la colección de piezas arqueológicas y otros materiales. Además de minerales, rocas y fósiles, en la colección se encuentra interesantes lotes de materiales arqueológicos. A principios del siglo pasado una expresión del interés por la geología del Cuaternario son las visitas de los alumnos de dicha Escuela a los yacimientos prehistóricos del Campo de San Isidro durante todos los cursos. Eran parte de las lecciones prácticas de la asignatura de Estratigrafía y Física Terrestre a cargo de los catedráticos de Geología, Narciso Puig de la Bellacasa y Francisco Hernández-Pacheco que, como se sabe, fue fundador y director de la Comisión de Investigaciones Paleontológicas y Prehistóricas de la Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas. También se enseñaba a los estudiantes las colecciones de objetos prehistóricos y del Cuaternario del Museo Antropológico de Madrid, donde eran atendidos por el profesor Manuel Antón.

Por ello, entre las colecciones existentes en la Escuela de Ingenieros de Caminos, se conserva uno de los tableros del corte estratigráfico de San Isidro realizado por Emilio Rotondo y Nicolau, que sirvió sin duda como recurso y material docente. El estudio de las formaciones superficiales cuaternarias está doblemente justificado en el ámbito profesional de la ingeniería civil. Son las formaciones geológicas que más interaccionan con las obras públicas lineales y, además, areneros como los de la terraza de ese yacimiento son fuente de materiales para la construcción.

En él se reproduce el corte estratigráfico del primer yacimiento paleolítico descubierto en España con materiales originales del mismo, entre los que se incluyen restos de mamíferos fósiles e industria lítica. Se trata de un material gráfico y docente muy original elaborado en el comienzo de la entonces nueva ciencia prehistórica, y puede considerarse como el arranque oficial y pionero sobre la investigación del Paleolítico en España. Fue seguramente Rogelio Inchaundarrieta quien lo adquirió para la Escuela hacia 1869. De este tablero se conserva la única descripción detallada de su estratigrafía: en él se identifican 34 niveles por sus características granulométricas, color, espesor y estructura, dos de ellos tenían material arqueológico.

 

Origen de las colecciones

El origen de las colecciones debe remontarse a principios del siglo XIX, pocos años después de su fundación de 1802, teniéndose constancia escrita por ejemplo de una donación de 220 minerales en 1840 procedentes del Real Gabinete de Historia Natural  (actual Museo Nacional de Ciencias Naturales), que incluían envíos de América y que fue preparada por el primer catedrático de mineralogía de España, Don Donato García.

Hay también 200 ejemplares de rocas que proceden de colecciones para enseñanza enviadas por la Comisión del Mapa Geológico de España (actual IGME) del siglo XIX. El gabinete de geología guardaba en 1854 una colección de 430 minerales y 132 modelos de cristalografía, con algunos aparatos de ensayo. En un inventario realizado en 1899, el Gabinete de Geología alcanzaba 4.170 ejemplares. En un inventario realizado en 1902, las colecciones  aumentaron a 5.063 ejemplares (sin contar los cubos, muestras formateadas, de canteras).

La colección de las más de 2.500 muestras en cubos de rocas de canteras  se empezó a hacer antes de 1862 donde se tiene constancia por escrito que se estaba completando una colección ya existente de rocas utilizadas para la construcción de todas las provincias de España.

Las colecciones se incrementaron como resultas de de los materiales recogidos en las excursiones anuales o las formadas con los ejemplares provenientes de los estudios u obras efectuadas para embalses, túneles, etc. En el caso de la paleontología, por ejemplo, la mayor parte de los fósiles proceden de las donaciones de los ejemplares recolectados por los alumnos y profesores durante los viajes de prácticas que se hacían  cada año en la asignatura de Geología.

Otros fósiles procedían de los trabajos de geología que se encargaban a los alumnos durante las vacaciones en el lugar de veraneo. Este lugar solía corresponder a  donde eran originarios los alumnos, y como solo había una escuela de Caminos en España,  los sitios de exploración estaban dispersos por toda la geografía de la Península.

Una pequeña parte de las etiquetas conservan el nombre del alumno donante (se contabilizan más de 300 donaciones).

                                                                          

 

El Museo de Geología Aplicada se encuentra situado en las instalaciones del Laboratorio de Geología Aplicada “Clemente Sáenz Ridruejo”, en la planta 2 de la ETSI de Caminos, Canales y Puertos de la Universidad Politécnica de Madrid.

  • Dirección:

Campus Ciudad Universitaria
C/ Profesor Aranguren 3
28040 Madrid
Metro: Ciudad Universitaria (L-6)
EMT: F, G, U, 82, 132

  • Horario: Lunes y martes de 12:00 a 14:00. Es posible concertar otras horas de visita y visitas de grupos organizados, previa petición.
  • Precio: Gratuito, previa cita.
  • Materias: Geología Aplicada, Mineralogía, Paleontología, Arqueología.
  • Persona de contacto: Ignacio Menéndez Pidal de Navascués.
  • Teléfono: +91 336 67 93